Cuando hacemos ejercicio la necesidad de introducir más oxígeno en nuestro cuerpo hace que tengamos que respirar más rápido, incluso hacerlo por la boca. Debido a ello el aire entra en los bronquios a gran velocidad, sin calentarse ni humedecerse, por lo que llega a nuestras vías respiratorias más bajas frío y seco. En las personas susceptibles esto produce que los bronquios se cierren al paso del aire dando lugar a síntomas propios del asma.

Pero esto no significa que las personas con ama no tengan que llevar una vida activa ya que el ejercicio físico es una parte indispensable de su tratamiento. Siempre que el asma y sus síntomas estén bajo control la persona asmática podrá realizar cualquier tipo de actividad física.

Practicar ejercicio físico aporta múltiples beneficios para las personas asmáticas, por ejemplo:

  • Disminuye la sensación de ahogo.
  • Mejora el sistema inmunológico.
  • Facilita el control del peso.
  • Mejora el estado de ánimo.
    • Nos ayuda a mantenernos saludables y evita la aparición de otras enfermedades.

Algunos consejos para llevar una vida activa son:

  • Ir andando o bicicleta a los sitios.
  • Usar las escaleras en lugar del ascensor.
  • Evitar estar sentado durante mucho tiempo seguido

Si no realizas ejercicio físico ya es hora de empezar, no hay excusas. Para saber cómo hacerlo te invitamos a que te inscribas en HappyAir (link), nuestros coaches, fisioterapeutas respiratorios especializados en ejercicio físico te ayudarán a llevar una vida totalmente activa. Además, nuestros Asistente Virtual sobre Asma (MyAVA) te facilitará toda la información necesaria para ayudarte.

¿Qué es el asma inducido por el ejercicio?

Aunque el ejercicio físico es parte indispensable del tratamiento de una persona con asma en ocasiones se produce un asma inducido por el ejercicio y que se define como una obstrucción o cierre agudo y reversible de las vías respiratorias producida por el ejercicio.

Cuando aumentamos la cantidad de respiraciones por minuto, es decir, la frecuencia respiratoria, al hacer ejercicio, el aire entrará en nuestros pulmones frío y con poca humedad ya que no le da tiempo a nuestra nariz y bronquios a calentarlo y humedecerlo. Este paso de aire rápido a través de nuestras vías respiratorias hace que estas se cierren bruscamente provocando una obstrucción que  impide la salida y entrada de aire, dando lugar a síntomas como tos, pitidos en el pecho (sibilancias), opresión y sensación de ahogo.

Los síntomas suelen empezar tras 3-15 minutos de haberse iniciado el esfuerzo y desaparecen espontáneamente a los 20-90 minutos, aunque en ocasiones se pueden repetir unas horas después de interrumpir el ejercicio.

La intensidad del episodio de asma inducida por el ejercicio dependerá del grado y duración del esfuerzo.

Este es un problema que no sufrirán todos los asmáticos ya que es propio de aquellos que tengan su asma mal controlada. Para prevenir esta situación es fundamental tener el asma bajo control y para ello recomendamos:

  • Tomar la medicación tal cual la ha mandado el médico.
  • Revisar de que toma la medicación bien, ya que el uso de los inhaladores no es fácil.
  • Acudir a todas sus revisiones médicas.
  • Llevar el inhalador de rescate siempre consigo para utilizarlo en caso de emergencia.
  • Los días de más frío o con mayor concentración de polen o contaminación realizar ejercicio en lugares cerrados.
  • Practicar deportes que nos permitan descansar como los de equipo.
  • Calentar antes de empezar a hacer ejercicio y hacer un periodo de vuelta a la calma después.
  • No hacer ejercicios a intensidades muy altas.
  • Coger aire por la nariz y soltarlo también por ella o por la boca.
  • Llevar una ropa adecuada a la temperatura del lugar donde hacemos el ejercicio.
  • Parar en caso de síntomas.
  • Consultar las dudas que tenga.

Si quieres que nuestros coaches te ayuden a preparar un plan de entrenamiento individualizado y específico para ti date de alta en HappyAir y se pondrán en contacto contigo.

Cómo actuar ante una crisis de asma inducida por el ejercicio

Como ya hemos comentado en otras ocasiones el ejercicio puede desencadenar síntomas de asma debido a cómo reaccionan los bronquios al paso del aire. Si este es tu caso te contamos cómo tienes que actuar ante una crisis producida por el ejercicio.

  1. Párate si empiezas a notas:
    1. Tos y/o pitos en el pecho al respirar.
    2. Sensación de falta de aire o ahogo
    3. Opresión en el pecho.
    4. No puedes hablar ni frases cortas.
  2. Actúa:
    1. Siéntate.
  • Libérate de la ropa que le oprima el pecho y/o el abdomen.
  • Toma tu medicación de rescate, lo antes posible, tal y como te lo ha prescrito tu médico.
    • Evalúa tus síntomas a los 20’. Si han desaparecido puedes retomar el ejercicio a baja intensidad, si no lo han hecho toma una nueva dosis del inhalador de rescate y espera otros 20’.
    • Vuelve a evaluar tus síntomas tras estos 20’ y si los síntomas no desaparecen toma otra dosis de la medicación de rescate y ve al médico

En caso de que tengas asma inducido por el ejercicio te recomendamos que no lo practiques solo. Informa de tu situación a las personas que vayan contigo y enséñales cómo actuar en caso de crisis, su colaboración puede ser muy importante.

Si quieres aprender a hacer ejercicio de forma segura y crear un plan de entrenamiento personalizado para ti puedes inscribirte en HappyAir y consultar con nuestros coaches cómo hacerlo.

http://www.aepap.org/sites/default/files/educacionparalasaludcolegios.pdf
https://www.asthma.org.ukfile:///
http://www.sgaic.org/wordpress/?p=11
https://www.who.int/dietphysicalactivity/factsheet_recommendations/es/

Última actualización realizada el 17 agosto, 2020